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Noticia bomba en Microsoft: se van a cerrar numerosos estudios de videojuegos
La nueva política puesta en marcha por Asha Sharma es, como mínimo, radical.
El pasado mes de febrero, la dimisión de Phil Spencer sorprendió a casi todo el mundo. Vino acompañada de la salida de Sarah Bond y supuso, de hecho, una reorganización completa del equipo directivo de Xbox Game Studios. Lógicamente, cabía pensar que se trataba de un cambio de orientación estratégica tras años de hacer hincapié en «el catálogo », como lo llamaba Phil Spencer: la idea de que había que hacer hincapié en la variedad y la riqueza de un catálogo repleto de licencias sólidas, pero también de títulos más originales e innovadores. La llegada de Asha Sharma para sustituir a Phil Spencer traería inevitablemente nuevas directrices, pero ni por asomo imaginábamos hasta qué punto.
Asha Sharma insistió en primer lugar en la importancia de la marca Xbox y de su consola, antes de considerar que el Xbox Game Pass era«demasiado caro » y que había que «hacerlo más accesible ». Así se hizo, y rápidamente. Dos meses después de su nombramiento, la presidenta decidió revisar los precios, lo que supuso unas rebajas relativamente importantes: el Xbox Game Pass Ultimate pasó de 26,99 euros a 20,99 euros, lo que supone una reducción del 22 %, mientras que el PC Game Pass bajó de 14,99 euros a 12,99 euros, es decir, una rebaja del 13 %. Este último se convertía así en una opción mucho más interesante que la oferta intermedia —el Xbox Game Pass Premium—, cuyo precio (12,99 euros), que no variaba, quedaba al mismo nivel pero con un catálogo menos amplio.
Lo que entonces no sabíamos es que eso no era más que una parte de la nueva orientación impulsada por Asha Sharma. Una orientación que hoy sorprende a más de uno tras un Xbox Showcase bastante exitoso, con bastantes anuncios interesantes. Según Jason Schreier, de Bloomberg, varios estudios de Xbox Game Studios están en la cuerda floja. Se habla de al menos cuatro equipos, pero parece que otros también estarían en el punto de mira. Que quede claro: Microsoft quiere que la marca Xbox sea más rentable, con márgenes más elevados. Así pues, adiós a los estudios que no generan suficientes ingresos; aunque todavía no estamos del todo seguros del futuro de estos equipos, parece que algunos estarían negociando para reducir su actividad o recuperar su independencia.
Entre los equipos ya mencionados se encuentra Compulsion Games (Contrast, South of Midnight). Con sede en Montreal, el equipo pasó a manos de Microsoft en 2018. Otra víctima es Double Fine (Psychonauts), el estudio liderado por Tim Schafer y adquirido un año más tarde por Microsoft. Y lo que resulta aún más sorprendente, también se habla de Ninja Theory. El estudio creador de la saga Hellblade —que dista mucho de ser un fracaso comercial— acababa de anunciar la tercera entrega de la franquicia, Suena, durante el Xbox Showcase. Pero eso no es todo: los rumores apuntan a un destino sombrío para Turn 10 Studios, que se ha visto obligado a abandonar Forza Motorsport para dedicarse a Forza Horizon 6, y para los franceses de Arkane Studios.
Sin duda, lo veremos más claro dentro de unos días, pero tampoco cabe duda de que otros estudios podrían verse afectados, ya que Microsoft parece estar solo al principio de su gran reestructuración. La editorial estadounidense ha decidido revisar por completo la estrategia que se aplica en Xbox Game Studios, y el nombramiento de Asha Sharma debe servir a este nuevo propósito. Un propósito que, por cierto, tiene otra «víctima»: Craig Duncan, responsable de Xbox Game Studios desde hace apenas veinte meses, ha confirmado su marcha, explicando que «cuando acepté dirigir [Xbox Game Studios] hace 20 meses, mi objetivo era servir a nuestros estudios, a nuestros equipos y a las personas que crean nuestros juegos ». Aunque también afirma estar «orgulloso de haber logrado muchos lanzamientos exitosos para nuestra empresa », cabe suponer que la reestructuración actual no es ajena a su marcha.
