Windows 11: el mundo empresarial no está preparado para el nuevo sistema operativo

Vignette
Escrito por Guillaume
Fecha de publicación : {{ dayjs(1633344935*1000).local().format("L").toString()}}
Este artículo es una traducción automática

Como suele ocurrir, es probable que las empresas tarden varios años en pasarse al nuevo sistema operativo de Microsoft.

Mañana, 5 de octubre de 2021, Microsoft lanzará su nuevo sistema operativo -Windows 11- poco más de tres meses después de su presentación oficial al público. Se trata de un periodo de tiempo inusualmente corto para un nuevo Windows, aunque históricamente el tiempo entre los primeros anuncios, las primeras presentaciones y el lanzamiento real ha variado mucho: 3 meses para Windows 11, 10 meses para su predecesor, Windows 10, e incluso varios años para Windows 95 o Windows 7.

El hecho es que la rapidez con la que Microsoft ha sacado adelante su nuevo sistema operativo no significa que los usuarios vayan a adoptarlo con la misma rapidez. Este último tendrá que hacer frente a los requisitos de hardware de un sistema que es particularmente "selectivo", por decirlo amablemente. En efecto, ya hemos mencionado la necesidad de un procesador reciente (al menos un Intel Core de 8ª generación), pero también un módulo de plataforma fiable (TPM) en versión 2.0 y la función Secure Boot activada. Para comprobar estos puntos, Microsoft ha desplegado un programa de software - PC Health Check - que ya ha concluido que las máquinas que datan de 2016 no son elegibles para la actualización de Windows 11. Esto puede ralentizar la adopción del sistema operativo por parte del público en general.

Dicho esto, el mayor reto para Microsoft probablemente no esté del lado de los particulares: aunque hoy aprieten los dientes con razón, también son los más proclives a actualizar sus máquinas. En las empresas, la cosa promete ser mucho más delicada y como para demostrárnoslo, la empresa Lansweeper realizó un estudio para evaluar el número de máquinas compatibles con Windows 11 entre más de 60.000 organizaciones diversas: en total, se analizaron más o menos 30 millones de dispositivos y el resultado no es muy brillante.

Retransmitido por Neowin, el estudio de Lansweeper muestra que el 55,6% de las máquinas de las empresas no pueden optar a la actualización de Windows 11 por un defecto en el procesador. Esta es la principal causa de incompatibilidad, muy por delante de la falta de RAM, que afecta "sólo" al 8,95% de las máquinas probadas. El caso del Trusted Platform Module (TPM) es un poco especial: se sabe que el 52,55% de las máquinas de la empresa están "certificadas" para los demás, la cosa es más compleja de juzgar sabiendo que es posible activar el TPM passthrough en muchas configuraciones.

La evaluación de Lansweeper no es muy buena y se espera que los responsables de TI tarden varios años en cambiar a Windows 11. Dicho esto, Microsoft ya ha confirmado que Windows 10 tendrá soporte hasta el 14 de octubre de 2025 y, quién sabe, ¿tal vez amplíen las cosas?