CPU-Z pasa a la versión 3 y ahora quiere supervisar el estado de tu ordenador

Escrito por Guillaume
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Este artículo es una traducción automática

Tras más de cuatro años con la versión 2, CPU-Z da un paso adelante. Con su versión 3.01, la herramienta de referencia en el mundo de los ordenadores presenta un nuevo sistema de validación, más de 100 pruebas de control y funciones inéditas pensadas para los aficionados al overclocking.

Bien conocido entre los aficionados al hardware por su capacidad para identificar con precisión el procesador, la placa base y la memoria RAM, CPU-Z evoluciona con su versión 3.01. CPUID estrena, entre otras novedades, Validator V3, una plataforma de validación totalmente rediseñada que ya no se limita a realizar un inventario de la configuración. En menos de diez segundos, el software puede ahora realizar más de un centenar de comprobaciones relacionadas, entre otras cosas, con los controladores, las temperaturas del procesador y de los SSD, posibles problemas de hardware o incluso ciertas configuraciones y programas no deseados.

CPU-Z cuenta ahora con una herramienta de validación mucho más completa. © CPUID

A continuación, los resultados se clasifican en tres categorías: crítico, advertencia o información. Una evolución que acerca a CPU-Z a las herramientas de diagnóstico del sistema, al tiempo que conserva su función histórica como utilidad de identificación de hardware. La ambición de CPUID no se limita, por otra parte, a este primer análisis rápido: se está preparando una función denominada «Advanced Validation». Esta podrá someter el PC a cargas mucho más prolongadas, desde unos minutos hasta varias horas, con el fin de detectar posibles errores que afecten al procesador, a la memoria RAM o incluso a la GPU. La otra gran novedad está dirigida a los overclockers. CPU-Z 3.01 introduce un modo XOC totalmente rediseñado, destinado a tener mejor en cuenta el comportamiento de los procesadores modernos. A diferencia de la validación anterior, que podía tener dificultades con frecuencias que variaban muy rápidamente, Validator V3 distingue ahora entre la frecuencia de entrada y la frecuencia efectiva. Si esta última es inferior al valor indicado, puede servir de referencia para la validación. Un cambio especialmente relevante en un momento en el que los mecanismos de gestión dinámica del rendimiento hacen que las frecuencias de la CPU sean mucho menos estáticas que antes.

Las funciones de monitorización en tiempo real tienen como objetivo hacer que CPU-Z sea cada vez más completo. © CPUID

CPUID también está preparando una evolución más ambiciosa de su herramienta. A largo plazo, CPU-Z debería ampliar sus capacidades de benchmark más allá del mero procesador, con mediciones dedicadas a la GPU, la memoria y el almacenamiento. Un sistema de supervisión en tiempo real basado en HWMonitor (del mismo desarrollador) también permitirá visualizar las temperaturas, las frecuencias y las velocidades de los ventiladores. De este modo, CPU-Z podría convertirse progresivamente en un auténtico centro de control para diagnosticar y supervisar el ordenador, en lugar de una simple herramienta que permite conocer sus componentes. No obstante, esta transición se llevará a cabo de forma gradual. Validator V3 sigue estando disponible en versión beta y el antiguo sistema V2 seguirá aceptando validaciones hasta el 20 de octubre de 2026. En esa fecha, su base de datos quedará bloqueada, en modo de solo lectura. Con esta tercera generación, CPUID dota a su famosa utilidad de un nuevo objetivo: no solo indicar qué contiene un ordenador, sino empezar a comprobar si realmente funciona como debería.