AMD y NVIDIA reducirán su producción ante la caída de la demanda

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Escrito por Guillaume
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Ante la llegada de la nueva generación, los dos gigantes de las tarjetas intentan limitar sus inversiones.

Desde hace casi dos años es muy difícil -y aún más caro- encontrar una tarjeta gráfica. Tanto si buscabas un modelo de la generación GeForce RTX 3000 / Radeon RX 6000 como si estabas dispuesto a "conformarte" con un producto más antiguo, el problema era el mismo: los poquísimos modelos que llegaban a los comercios se agotaban en cuestión de minutos y los minoristas solían aprovechar para subir los precios considerablemente.

Desde principios de 2022, las cosas han mejorado claramente. En primer lugar, ha habido un claro aumento de la producción, con importantes inversiones realizadas por TSMC. Otro elemento es que los usuarios, con el tiempo, han encontrado una tarjeta. Por último, y quizás lo más importante, fue el colapso de los precios de las criptomonedas. Si bien los mineros fueron uno de los principales impulsores de esta enorme demanda de tarjetas gráficas, ahora no tienen interés en comprarlas ya que Ethereum -por ejemplo- vio su precio dividido por 4 entre diciembre de 2021 y junio de 2022.

Por tanto, la situación ha mejorado para los usuarios, que pueden encontrar tarjetas gráficas en los distribuidores y, por fin, contar con los precios de venta recomendados Sin embargo, no todos están contentos con esta caída de la demanda, y tanto AMD como NVIDIA creen que continuará para la próxima generación: los dos gigantes de las tarjetas gráficas temen que las GeForce RTX 4000 y Radeon RX 7000, que se espera que salgan al mercado en otoño de 2022, tengan más dificultades para encontrar adeptos.

De hecho, están buscando reducir sus pedidos con TSMC, el principal fabricante de chips del mundo. Por ejemplo, NVIDIA tuvo que hacer pagos anticipados para asegurarse un lugar en las líneas de producción de TSMC. Hoy en día, NVIDIA querría reducir estas "reservas", pero TSMC no tiene intención de renegociar nada: hay que decir que también ha hecho grandes esfuerzos para desarrollar sus líneas de producción y no pretende, a día de hoy, operar con pérdidas.

Para NVIDIA, por tanto, se trata de encontrar clientes que ocupen las plazas que quiere dejar vacantes en TSMC. Los inversores son plenamente conscientes de las dificultades de AMD y NVIDIA, y aunque la situación está lejos de ser catastrófica para estas empresas, que han obtenido considerables beneficios durante la pandemia, los precios de sus acciones reflejan claramente su preocupación por el futuro: en ambas empresas, los precios han bajado más del 50% desde principios de año.