Windows 11: ¿un sistema operativo más rápido y eficiente que su ilustre predecesor?

Vignette
Escrito por Guillaume
Fecha de publicación : {{ dayjs(1631548819*1000).local().format("L").toString()}}
Este artículo es una traducción automática

Programado para su lanzamiento el 5 de octubre, Windows 11 empieza a dar que hablar por algo más que por su aspecto.

Desde que Microsoft anunció el 24 de junio que hacía oficial Windows 11, se ha hablado mucho de los cambios que algunos consideran "puramente cosméticos". Es cierto que se habló mucho del rediseño gráfico, de una interfaz racionalizada, de un diseño fluido y de bordes redondeados. Microsoft incluso llegó a mencionar simples reorganizaciones de menús relativamente inocuos, el cambio de ciertos iconos y la integración de toda una batería de nuevos fondos de pantalla. Estarás de acuerdo en que es un enfoque más revolucionario de lo que hemos visto.

Sin embargo, a menos de un mes del lanzamiento del nuevo sistema operativo, Microsoft parece estar saliendo de su letargo... a no ser que se trate simplemente de una técnica de comunicación. Sin embargo, como señala Windows Latest, Steve Dispensa, vicepresidente de la división de gestión empresarial de Microsoft, ha protagonizado recientemente un vídeo, difundido especialmente en Youtube, para comunicar las optimizaciones y mejoras "técnicas" realizadas por los equipos de desarrollo.

En primer lugar, observamos que los desarrolladores han trabajado mucho en la gestión del subsistema de memoria. El objetivo es dar prioridad a la aplicación que se ejecuta en primer plano de la manera más eficiente posible. Sin embargo, esta optimización no debe penalizar el lanzamiento de nuevas aplicaciones, que deben poder ser operativas muy rápidamente. Un sistema de "prioridad" que Microsoft también ha aplicado a su navegador Edge. Así, tras un determinado periodo de inactividad, las pestañas no utilizadas se ponen en "standby". En general, Microsoft menciona un sistema operativo que utiliza un 37% menos de recursos del procesador y un 32% menos de RAM. Para seguir con las cifras, Microsoft afirma que saldrá del modo de espera un 25% más rápido que en Windows 10.

Este tiempo de despertar "acelerado" se debe a un trabajo de optimización en la gestión de los discos SSD y de los módulos Bluetooth / Wi-Fi y, en general, el arranque del sistema se acelera... al menos en determinadas circunstancias. Microsoft menciona la autenticación de Windows Hello, que se dice que es alrededor de un 30% más rápida en Windows 11 que en su predecesor. De forma divertida, Microsoft también alaba un esfuerzo de optimización destinado a que Windows 11 ocupe menos espacio en el disco que Windows 10: se implementan mejores técnicas de compresión.

Por último, Microsoft insiste en el aspecto de la "seguridad" de su sistema operativo, que sólo estará disponible en versión de 64 bits. Sin embargo, esto no debería impedir que las aplicaciones de Windows 10, sino también las de Windows 7, funcionen sin problemas. Microsoft subraya que el modelo de confianza cero debe ofrecer un entorno completamente seguro, tanto en lo que respecta a los distintos componentes del sistema como a todo el proceso de inicio de sesión del usuario.